La máxima obsesión de Edgar Allan Poe: La Muerte
Por Constanza Alvarez
Tamara Fuentes
Si revisamos las narraciones de Edgar Allan Poe podemos
identificar a simple vista un factor común que las caracteriza: La Muerte, pero
¿qué es la muerte para este famoso escritor norteamericano? ¿Qué tan profundo
se encuentra ésta en la mente de Edgar Allan Poe?, ¿Cómo este fenómeno llegó a
convertirse en su obsesión?
No se puede disociar la
muerte de la vida de Poe, ni mucho menos de su obra. Comenzando desde su niñez,
tan solo a los 3 años enfrentó el fallecimiento de sus padres, que en su
momento no pudo asimilar del todo por su edad, pero que en alguna instancia de
su vida debe haberlo cuestionado y afectado de algún modo u otro ¿Pudo haber
sido este el comienzo de su hipocondría vital? No lo sabemos, sin embargo, tuvo
que repetir más de una vez experiencias cercanas a la muerte, como por ejemplo
de su esposa (Asociemos esto a que Poe consideraba que la perdida más dolorosa
es la de la persona amada “Filosofía de la composición”) quién le entregó el
último suspiro de amor, a los 24 años, y sin duda fue el acontecimiento que
marcó todo su mundo e incluso le ocasionó una gran depresión y en una carta
envidada a su más cercana tía, le expresa el gran dolor que sentía: “No nos queda sino morir juntos. Ahora ya de nada
sirve razonar conmigo; no puedo más, tengo que morir. Desde que publiqué Eureka, no tengo deseos de seguir con
vida. No puedo terminar nada más. Por tu amor era dulce la vida, pero hemos de
morir juntos (...) Desde que me encuentro aquí he estado una vez en prisión por
embriaguez, pero aquella vez no estaba borracho” 1.
La Muerte influyó no tan
solo a nivel personal, sino también en su creación literaria. Por consiguiente,
realizamos una analogía en relación a la extinción de vida, con una de sus
narraciones más destacadas dentro de este género del terror, llamada “La
Máscara de la Muerte Roja”. En este
cuento, se narra a una “Muerte Roja” que asesina a todos los asistentes en un
baile realizado por el Príncipe Próspero, que tal como dice su nombre, es una
muerte roja la que sufren estas víctimas, que yacen inundadas en su propia
sangre; es por ello que se afirma que Poe reflejó en aquel mundo, todo lo que
tratamos anteriormente en relación a la enfermedad de su esposa, cómo lo
refleja en otra de sus cartas: “Seis años atrás la mujer que
más amé enfermó con recurrentes sangramientos pulmonares; al final del año se
repitieron estos episodios”2.
“La muerte” fue para la vida de
Edgar Allan Poe, un tema para él tan inevitable y reiterativo al igual como su
adicción al alcohol: “A la muerte se le toma de frente con valor y después se
le invita a una copa”3. Empero no podemos dejar de lado, si nuestro
objetivo es tomar el océano de razones que unen a Poe con la muerte, toda la
influencia que tuvo sobre su persona, la época en que le tocó vivir, junto con
los diversos antecedentes históricos que respaldan acaso su obsesión. En este
punto, una corriente llega a nuestros oídos ¿Romanticismo?, acaso no es esta
misma corriente aquella que se relaciona con términos como: angustia, terror,
individualismo (muy presente dentro de los cuentos de Poe ya que la mayoría de
las veces éste se presenta como protagonista o espectador) oscuridad, suspenso
y muerte, la cuál se despliega a los largo de toda nuestra narración y se
encarna de la forma más exquisita a través de la descripción de espacios y
disfraces colmados de horror y de la fantasía del mundo romántico.
Antes de salir a flote de este
sumergimiento que nos hizo Poe en el tema de La Muerte, es inconcebible no
preguntarse ¿Es la que Poe nos presenta una muerte común y corriente? Sin duda
que no. Él, es el precursor en la idea de plasmar en la literatura la existencia
de una muerte viviente, por muy paradójica que se presente esta idea, “La Muerte”
de Poe es poderosa porque posee una personalidad imponente y características
tan humanamente físicas. Edgar Allan Poe la presenta como cadavérica, alta,
delgada (muy al estilo gótico romántico), y su tan solo presencia causaba
terror, espanto y horror. Junto con estas características se da énfasis y se
reitera el tema de la sangre: ‘’sus vestiduras manchadas de sangre y su ancha
frente salpicada con el horror escarlata”4 lo cuál y como ya lo mencionamos
anteriormente, se relacionan con las horrorosas muertes que tuvo que presenciar
cargadas de espanto y por supuesto sangre.
No se puede considerar, a pesar
de lo anterior, que Poe concibiera a la muerte como un aspecto terrible de la
vida, sino como algo que quería entender y manejar, dado que siempre se encontraba
en la disyuntiva entre la vida y la muerte; y fue así como Edgar Allan Poe
antes de rendirse a la muerte, la vio a ella como su aliada y la causante de su
trascendencia a través del tiempo.
¿Hace falta acaso otro lazo de
unión entre la muerte y Poe? Quizás, sin embargo, inconscientes de la respuesta
no podemos, más allá de los muchos argumentos que validen nuestra propuesta a
lo largo de este estudio, dejar de lado de que la ausencia de vida es y será
siempre una obsesión y una temática en boga de todo hombre de cualquier época,
tendencia o creencia de la cual no podemos dejar fuera a nuestro querido cuentista, él cual
tanto su vida como su muerte fueron la representación más fiel de la tenue luz
que alumbraba su obra.