“VOZ DE LA CONCIENCIA, LATIDOS QUE ENLOQUECEN, QUE
REVELAN Y MUCHO MÁS”
Mucho se especuló en su tiempo
sobre el perfil de Edgar Allan P, sus adicciones, sus relaciones amorosas, sus
problemas con el juego y las deudas económicas. Muchos se dieron el tiempo de
criticar a este “personaje”, aún después de su fallecimiento, como el caso del
denominado "literary
executor" llamado Rufus Griswold (crítico y escritor
estadounidense) rival directo de Poe, quien “fue
puesto en esto mundo” solo para destrozar la imagen del escritor por medio
de obras, blasfemias o verdades a medias. Hoy en día sabemos que de estos
enunciados, muchos no fueron reales, por ejemplo, la adicción de Poe al opio,
corroborada por Quinn en sus investigaciones, además de comprobarse que muchas
de las pruebas (cartas o memorias) usadas por Griswold no eran mas que
falsificaciones. En fin, mucho de lo que se dijo del poeta y escritor no fue
más que un deseo de arrasar con su imagen y tacharlo de “malvado” pero, tampoco
podemos negar los muchos rasgos “oscuros” presenten en su interior- en su
latir-, los cuales son evidenciables a lo largo de su vida, en sus acciones y,
sobre todo, en sus obras, como lo es “Corazón Delator”
La narración estadounidense
“Tell-Tale heart” (título original de la obra) es reconocido universalmente
como un clásico de la literatura gótica y como uno de los grandes reflejos de
la personalidad del autor, sin olvidar además, que es un claro ejemplo de la
teoría de este sobre como debe ser un “Relato Perfecto” pues cada palabra está pensada para suceder a
la anterior. De estas palabras podemos fácilmente desprender la semántica del
horror de Poe (y por tanto rasgos de su personalidad), factor común que aplica
dentro de sus relatos: La locura, terror, oscuridad, buitre, cautela, gemido,
sangre, muerte, cadáver, desesperación. Es posible incluso, inferir de este
relato, una relación hacia otras matices presentes en las diferentes creaciones
del escritor: La hipersensibilidad que
describe el narrador como la única “enfermedad” que lo afecta, comparable con
Roderick Usher en “La caída de la casa Usher” o el tema de la lucha entre la
racionalidad representada en el anciano y la imaginación alocada del narrador,
lo que también esta presente en el poema del mismo “A la ciencia.”
Ahora bien, a medida que
empecemos con la analogía entre el autor y la obra, veremos el desarrollo de
esta, acompañada de otros autores y críticos, pero antes se deben dejar claros
dos puntos importantes externos a la obra pero que envuelven el entorno de este
“genio creador”:
a)
No es posible catalogar a Edgar
Allan Poe por medio de sus propias palabras, pues hacia él mismo se declaraba
un anti romántico con postura en contra de la inspiración como motor de la
creación literaria: “La perfección solo nace por medio de la razón” En realidad
Poe es un “romántico oscuro” que obedece a la más lúgubre fantasía y que, por
sus personajes, evidencia claramente el carácter romántico
b)
A pesar de que aseguramos que
Poe fue un romántico, este no escribió sus obras dentro del periodo literario
de desarrollo (o más bien de auge, recordando que existe un romanticismo
tardío) de este movimiento, sus creaciones se ubican años más adelante, como la
que veremos aquí, publicada en 1843.
Con todo esto aclarado ya estamos al paso de entrar a los puntos que
demostraran como la vida oscura del autor se presenta claramente en sus obras,
tomando como ejemplo esta.
El relato señalado empieza por el final (In media res), como una confesión hacia uno o más testigos (se
infiere además que puede ser un periodista o un juez, por las explicaciones
detallistas que muestra el narrador) todo seguido por el uso del terror a
través del recuerdo de los acontecimientos, lo que se detiene a medida que
el narrador siempre interviene sobre la historia: "…Presten atención.
Escuchen y observen cuan tranquilamente puedo contarles toda la historia…" lo que ya denota cierto carácter de
inestabilidad mental en el personaje, lo que se aprecia desde siempre en las
decisiones de Poe en su vida y el como este analizaba los problemas, entre la
locura y la cordura. Tenemos en segundo lugar y referido al mismo punto de
desquicio, él como intenta justificar su locura por medio de defender racionalmente una conducta extremadamente irracional “…Pero, ¿por qué insisten
ustedes en llamarme loco?… Acaso no les dije que lo que ustedes confunden con locura es tan sólo una mayor sensibilidad
de los sentido… un loco jamás podría llevar a cabo tan minucioso plan…”
y en tercer lugar apreciamos ya por completo el rasgo de locura sobre el porqué
de la decisión final del sujeto, acabar con su víctima “… Quería mucho al viejo. Jamás me había
hecho nada malo. Jamás me insultó. Su dinero no me interesaba. Me parece que fue
su ojo. ¡Sí, eso fue!... ” Esta cita deja claro que no habría razón
aparente para dicho crimen, claro, si el protagonista gozase de “una mente normal” pero como se trataba de un perturbado, de
él todo se podía esperar. Sus acciones eran el producto de sus alucinaciones,
lo que deja en claro las divagaciones de Poe tras los efectos del alcohol, de
otros consumos, de sus grandes penas en soledades, etc.
A medida que se desarrolla la
obra, apreciamos los diferentes dilemas del victimario quien sigue, por medio
de intervenciones, alagándose de su crimen y de los pasos que siguió: “¡Pensar que estaba ahí, abriendo poco a poco la
puerta, y que él ni siquiera soñaba con mis secretas intenciones o
pensamientos!” los cuales rápidamente adelantan a los hechos que siguen,
esto, más que un rasgo de la vida de Poe, es un hecho presenten en muchos de
sus relatos pertenecientes al recopilado de “Narraciones extraordinarias” que
vale la pena destacar. Ahora, sobre
todas estas intervenciones que hace el protagonista, tenemos que notar el cómo le
es necesaria la aprobación de los oyentes para justificar sus hechos, lo que
define la falta de atención, la falta de compañía, la soledad, la indiferencia y la oscuridad que cubrió a Poe en su vida (lo
que también denota su carácter romántico), lo que es mas correcto citar desde
el prólogo del mismo Edgar Allan Poe para su obra que recopiló todos estos
relatos: “No fui en la infancia como los
otros ni nunca vi como los otros vieron... Todo lo que amé lo amé solo...”
Finalmente tenemos todo el fin
del relato, que apunta al rasgo determinante presente en el personaje
principal, su desquicio a culmine: su locura. La representación de la locura a
través de un acto que no deja de sorprender y confundir al mismo autor del
asesinato: “Escuchaba ese palpitar,
estaba ahí y ellos disfrutaban con mi desesperación” Como pasar por alto la
consciencia de este individuo sin ver a Poe reflejado en él, como podemos
pensar que el autor logro un desquicio inmenso en su personaje, llevándolo a
confesar su crimen a causa del remordimiento tan grande de su mente, estallado
este en aquel palpitar terrible en sus oídos. Es así como vemos la locura y las
enfermedades mentales, expresadas detalladamente en un sistemático asesinato
llevado con la más fina agudeza, pero que visto por fuera (y con mente sana) es
el acto de un loco.
Por finalizar el tema de modo novedoso, quiero plantear: ¿No son los
inventos, acciones de inventores? ¿No son las máquinas, acciones de un mecánico?
¿No son los asesinatos, acciones de un asesino?¿No son las locuras, acciones de
un loco? … Entonces ¿No son estas obras desquiciadas y oscuras, obras de un ser
con las mismas características? ¿Podemos aplicar esto en Poe? A esto, mi
respuesta claramente la revela el desarrollo del mismo texto, “nada más”.
Autor: Exequiel Avendaño.
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