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viernes, 13 de julio de 2012

“El gato negro, historia de una traición mental”.


“El gato negro, historia de una traición mental”.

El ser humano esconde dentro de su estructura mental grandes misterios, en cuanto a sus pensamientos y acciones. Generalmente, se espera que haya una coherencia entre lo que se dice o se piensa y lo que se hace, pero ¿Qué ocurre cuando esto no es así? Una pregunta específica que tiene no pocas respuestas.
Pero actuar con coherencia ¿significa necesariamente actuar bien? No siempre es así y esto podemos verlo de forma concreta en el cuento de Poe “El gato negro”, donde se muestra una conexión entre cómo se siente el personaje principal y cómo actúa, donde vemos que sus acciones no son precisamente “normales” aunque sin embargo son coherentes con él.

Es interesante cómo el autor nos introduce a un personaje solamente a través de una caracterización psicológica, dejando de lado todo rasgo físico. Incluso, su nombre es un misterio. Esto responde a que es en la psiquis donde precisamente se quiere actuar. Dicha psicología del personaje hace, además, que el ambiente se inunde de una estrategia de querer sobreponer lo psicológico ante lo meramente descriptivo, así  el ambiente psicológico toma un rol principal dentro del espacio, más que lo físico o social.

Otro aspecto que potencia esta sensación de “estar en la mente” del personaje es que el narrador es protagonista y por consiguiente el relato se hace en primera persona, lo que le otorga mayor profundidad y desarrollo a las motivaciones que tiene el personaje para obrar de la forma que lo hace: “Recuerdo que entonces se apoderó de mí un furor demoníaco. En aquel instante dejé de conocerme”. (1)

La caracterización psicológica del personaje nos lo muestra como un individuo que desde su niñez se distinguía por su docilidad y humanidad de carácter, ejemplo de esto era el  gran afecto que sentía por los animales, lo que le llevaba a tener variadas mascotas. Es aquí donde vemos la primera relación entre el carácter psicológico y una determinada acción. Esto se convierte en un ciclo, debido a que como consecuencia de esto el sentía un gran placer. Y decimos ciclo, ya que se presenta la siguiente secuencia: forma de ser – acción- sensación. Las cuales se corresponden las unas a las otras de forma directa.

Este rasgo de docilidad y amor por los animales, va creciendo a medida que el personaje también crece. Se casa y su esposa comparte su gusto por los animales. Motivo por el cual, llegan a tener varias mascotas.
Hasta esta parte del relato, vemos que el personaje no experimenta ningún cambio en su carácter, lo que conlleva a que no haya ningún cambio en su forma de ser. Se entiende que hay coherencia entre pensamiento y acción.

Se narra una “amistad” particular entre el personaje principal y un gato negro llamado “Pluto”, una amistad que se extendió por años, junto con los cuales comienza a cambiar el carácter del personaje. De esta forma, vemos que se produce un quiebre en el relato, ya que hasta el momento hemos visto que el  actúa de determinada manera, pero ahora se nos presenta con un temperamento empeorado radicalmente.

Aquí es donde podemos observar que un cambio de estructura mental, conlleva de forma directa a un cambio en el actuar. Esto quizás parezca algo obvio y no suene como gran descubrimiento, pero dentro del relato toma gran importancia debido a lo que conlleva en tanto al actuar del personaje y las acciones que éste llega a realizar.

Nuestro personaje se volvió malhumorado, agresivo y violento. Tanto con los animales, que gran gusto le provocaban, como con su mujer. Pero podemos pensar dentro de este contexto ¿qué produce este cambio tan extremo?

“(…) Pero iba secuestrándome mi mal, porque ¿qué mal admite una comparación con el alcohol?”(2). De esta forma el personaje nos deja ver cuál es el motor de sus acciones, que van en aumento. Primero maltratando a sus animales, luego a su mujer y finalmente convirtiéndose en un asesino.
De lo anterior, podemos ver que Poe nos grafica los rasgos de una enfermedad llamada esquizofrenia, donde los cambios y desequilibrios mentales son frecuentes. De esta manera observamos que aunque las acciones cometidas por este personaje, que termina convirtiéndose en un criminal, siguieron una lógica, que si bien no es la lógica socialmente aceptada respondía a sus emociones, motivaciones y desequilibrios.

Como cada acción que no es socialmente aceptada, su actuar fue sancionado y terminó sus días en la cárcel, y es desde ahí donde nos relata los acontecimientos que en sus propias palabras lo “han aterrorizado, torturado y anonadado”. (3)

Esto nos lleva a pensar en nuestras propias acciones y en las consecuencias que éstas nos traerán, ya que nuca sabemos cómo nuestra mente nos puede traicionar.

1.- Poe, Edgar Allan. Narraciones extraordinarias, “El gato negro”, Editorial Centro gráfica página 94
2.-Ídem 1.
3.- Ídem, página 93.

Autor:  Francisco Muñoz.

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